lunes, 21 de marzo de 2016

El Docente y su Compromiso Sociopolítico

       En un país polarizado como el nuestro y donde tenemos problemáticas como una Ley Orgánica de Educación en algunos aspectos incompleta, la implementación de una propuesta curricular que ha sido legitimada desde la práctica únicamente y pese a la consulta por la calidad educativa, no tener aún un currículo oficial en Educación Básica, entre otras problemáticas… Indiscutiblemente el proceso educativo tiene una naturaleza política y el docente como mediador del mismo, servidor social y como ciudadano está ligado a un compromiso sociopolítico personal, con sus estudiantes, organización educativa, comunidad, sociedad en general y el Estado (García, 2009).  

        Dicho compromiso, debe determinar su ejercicio y contribuir al permitirle al estudiante interpretar su realidad y reconocerse a sí mismo como parte integral dentro de ella, cuya trascendencia redunda en la interacción de la escuela con la comunidad y por ende en la transformación social de nuestro país. En este sentido, los docentes al percibir actitudes intolerantes y violentas, debemos mediar y ser parte de la solución, no del problema; fomentar el respeto a la diversidad y la solidaridad que nos ha caracterizado como nación.

        Es un deber participar de manera activa y crítica con el desarrollo y preservación de nuestra identidad nacional. En esta perspectiva, es necesario participar activamente y bajo un ejercicio democrático en el aula, dentro de la comunidad educativa a la que el sujeto docente, puede orientar para que sus miembros sean críticos y se integren favorablemente para resolver sus problemáticas.


        Otro ejemplo que visualizo, es la apatía hacia el lunes cívico en el liceo donde trabajo y a algunos docentes parece no importarle fomentar el amor por la patria, a través de los símbolos patrios. Es parte de la carencia de valores cívicos, porque hasta para conmemorar efemérides o celebrar una manifestación cultural, esperamos ser notificados por escrito o nos den lineamientos para que los proyectos de aprendizaje lo contemplen. En este sentido, hago énfasis en ser ejemplo, modelos a seguir que respeten las corrientes de pensamiento y fortalezcan la conciencia histórica, la ética y moral ciudadana, tolerancia, libertad, sana convivencia; así como la defensa de los derechos y deberes expresados en nuestra carta magna.

        En esta línea,  Ortega y Mínguez (2001) señalan que los docentes hagan del diálogo su medio fundamental para establecer acuerdos que permitan socializar, contrastar opiniones y consensuar decisiones. Que se conciba la enseñanza y el aprendizaje como búsqueda y creación de conocimientos, generando una actitud crítica frente a la realidad social y los saberes dados… implica la denuncia de injusticias, hacer causa común con el otro.

Referencias

García, E. (2009). Educación y Ciudadanía: Retos de la Reforma Educativa Venezolana. Revista EDUCAB. ISSN N° 1856-9587.
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Ortega, P. y Mínguez, R. (2001). Los Valores en la Educación. España: Ariel.

sábado, 19 de marzo de 2016

POLÍTICAS EDUCATIVAS, CONCEPCIONES E INVESTIGACIÓN

     Requena (2008) luego de establecer una relación entre inversión en investigación, calidad de la formación profesional y el desarrollo socioeconómico de las naciones, concluye que los factores que contribuyen con el ejercicio eficiente de la investigación son:

1. Externos: Un sistema de gobierno democrático; una política económica con tendencia a la producción y exportación de bienes diversificados; una política educativa que ordena, evalúa y premia la investigación universitaria; y una dedicación considerable del presupuesto nacional a la actividad investigativa de las instituciones de educación superior.

2. Internos: Una gerencia convencida del valor de la actividad investigativa articulada con la docencia; la consideración de la producción intelectual como un importante criterio en la evaluación del personal académico; la realización de programas dirigidos al desarrollo de las competencias investigativas; la incorporación de la investigación como una actividad regular del proceso de enseñanza y aprendizaje, y la realización de eventos en los que se socializan tanto nuevos conocimientos como nuevas problemáticas.     

     Por consiguiente, se evidencia la función del Estado, mediante sus políticas educativas, para contribuir en la búsqueda de nuevos conocimientos. Pero evidentemente se ha fallado y lo asocio a lo expuesto por López (1996) cuando refiere que para Freire el diseño de políticas públicas en América Latina adolece de escasa profundidad estratégica e insuficiente perspectiva de largo plazo, lo que limita la posibilidad de aprovechar oportunidades. Por lo tanto, se puede evidenciar que generar un proceso de cambio es una tarea ardua, pero podemos empezar por investigar las concepciones previas que todos tenemos y definen nuestro actuar (en todos los niveles, incluyendo los órganos rectores del sistema educativo) y de allí iniciar el enriquecimiento o re-estructuración que tanto necesitamos para una mayor calidad educativa y desarrollo nacional.      

     En este orden de ideas, Castro (2005) apunta a la actitud investigativa como el mecanismo para superar las concepciones y lograr las transformaciones en el diseño y práctica curricular, el conocimiento, las personas, la sociedad, las cosas, la vida y el destino mismo. Por ejemplo, en opinión de Martínez (2004) aun predominan concepciones de aprendizaje y enseñanza, superficiales centradas en la transmisión del conocimiento y la repetición o quienes hacen énfasis en la memorización y el recuerdo, los procesos del alumno y la mediación del profesor. Pero al investigar sobre la propia práctica y estar consciente de esas percepciones, se genera un cambio conceptual que implica la valoración de la construcción del conocimiento. A estas ideas le añade los avances de las Tecnologías de la Comunicación e Información, que remiten al mundo virtual, del aprendizaje en la red, de la globalización, del aprendizaje continuo, que plantea nuevos retos y desafíos.


Para Reflexionar...



Referencias


Castro, M. (2005). Currículo como Signo: Una Comprensión para la Formación de Profesionales Reflexivos. Revista Electrónica de la Red de Investigación Educativa [en línea]. Vol.1, No.2 Disponible: [http://revista.iered.org] ISSN 1794-8061.

López, J. (1996). Resumen Libro: "Política y Educación" de Paulo Freire. Brasil: Siglo XXI Editores.

Martínez, R. (2004) Las Concepciones de Aprendizaje y su Cambio Conceptual. [Versión electrónica] Recuperado el 22 de noviembre de 2006. http://www.ucab.edu.ve/aulavirtual

Requena, M. (2008). Promoción de la Investigación Universitaria, Docencia y Desarrollo de las Naciones. Resumen: Congreso de Investigación en Educación.