sábado, 19 de marzo de 2016

POLÍTICAS EDUCATIVAS, CONCEPCIONES E INVESTIGACIÓN

     Requena (2008) luego de establecer una relación entre inversión en investigación, calidad de la formación profesional y el desarrollo socioeconómico de las naciones, concluye que los factores que contribuyen con el ejercicio eficiente de la investigación son:

1. Externos: Un sistema de gobierno democrático; una política económica con tendencia a la producción y exportación de bienes diversificados; una política educativa que ordena, evalúa y premia la investigación universitaria; y una dedicación considerable del presupuesto nacional a la actividad investigativa de las instituciones de educación superior.

2. Internos: Una gerencia convencida del valor de la actividad investigativa articulada con la docencia; la consideración de la producción intelectual como un importante criterio en la evaluación del personal académico; la realización de programas dirigidos al desarrollo de las competencias investigativas; la incorporación de la investigación como una actividad regular del proceso de enseñanza y aprendizaje, y la realización de eventos en los que se socializan tanto nuevos conocimientos como nuevas problemáticas.     

     Por consiguiente, se evidencia la función del Estado, mediante sus políticas educativas, para contribuir en la búsqueda de nuevos conocimientos. Pero evidentemente se ha fallado y lo asocio a lo expuesto por López (1996) cuando refiere que para Freire el diseño de políticas públicas en América Latina adolece de escasa profundidad estratégica e insuficiente perspectiva de largo plazo, lo que limita la posibilidad de aprovechar oportunidades. Por lo tanto, se puede evidenciar que generar un proceso de cambio es una tarea ardua, pero podemos empezar por investigar las concepciones previas que todos tenemos y definen nuestro actuar (en todos los niveles, incluyendo los órganos rectores del sistema educativo) y de allí iniciar el enriquecimiento o re-estructuración que tanto necesitamos para una mayor calidad educativa y desarrollo nacional.      

     En este orden de ideas, Castro (2005) apunta a la actitud investigativa como el mecanismo para superar las concepciones y lograr las transformaciones en el diseño y práctica curricular, el conocimiento, las personas, la sociedad, las cosas, la vida y el destino mismo. Por ejemplo, en opinión de Martínez (2004) aun predominan concepciones de aprendizaje y enseñanza, superficiales centradas en la transmisión del conocimiento y la repetición o quienes hacen énfasis en la memorización y el recuerdo, los procesos del alumno y la mediación del profesor. Pero al investigar sobre la propia práctica y estar consciente de esas percepciones, se genera un cambio conceptual que implica la valoración de la construcción del conocimiento. A estas ideas le añade los avances de las Tecnologías de la Comunicación e Información, que remiten al mundo virtual, del aprendizaje en la red, de la globalización, del aprendizaje continuo, que plantea nuevos retos y desafíos.


Para Reflexionar...



Referencias


Castro, M. (2005). Currículo como Signo: Una Comprensión para la Formación de Profesionales Reflexivos. Revista Electrónica de la Red de Investigación Educativa [en línea]. Vol.1, No.2 Disponible: [http://revista.iered.org] ISSN 1794-8061.

López, J. (1996). Resumen Libro: "Política y Educación" de Paulo Freire. Brasil: Siglo XXI Editores.

Martínez, R. (2004) Las Concepciones de Aprendizaje y su Cambio Conceptual. [Versión electrónica] Recuperado el 22 de noviembre de 2006. http://www.ucab.edu.ve/aulavirtual

Requena, M. (2008). Promoción de la Investigación Universitaria, Docencia y Desarrollo de las Naciones. Resumen: Congreso de Investigación en Educación.

7 comentarios:

  1. Precisamente Leila,
    La inserción de la investigación en los currículos pedagógicos, es uno de los requisitos que nos impone los nuevos desarrollos tecnológicos y las nuevas tecnologías comunicativas del nuevo milenio. Desde su rol de sujeto socio-político, el docente tiene una función trascendental si se parte de la idea de que la escuela es un ente generador de conocimientos y formador de las nuevas generaciones, las cuales deben estar preparadas para producir conocimientos y ejercer autónomamente su papel en el desarrollo económico político y social del país. En este orden de ideas, podemos decir que la investigación dentro de los procesos académicos, debe estar enfocada no sólo a los conocimientos teóricos sino también al contexto y la realidad que cobija a cada uno de los integrantes que hacen parte de dicho proceso (los directivos, los docentes y los estudiantes); además, a las habilidades que caracterizan las futuras actividades profesionales de los dicentes, que les permita manifestar su independencia y autonomía cognoscitiva.
    “El debate de la calidad de la educación ha sido referido por varios autores y la mayoría coinciden en relacionarlo con la calidad de los estudiantes formados en cuanto a conocimientos, personalidad y desarrollo profesional por medio del trabajo docente y del trabajo científico” según Armas Vargas, M, et al, 1995.
    El constante perfeccionamiento de los planes educativos, ha sido la gran preocupación en los últimos años, teniendo en cuenta las exigencias del medio y los avances tecnológicos que nos retan a formar sujetos capaces de afrontar la velocidad de los cambios y la competencia implacable. Del mismo modo los niveles de excelencia exigidos por la sociedad. La investigación científica es una vía fundamental del aprendizaje de una escuela productiva y creativa. Por esta razón, la presencia de lo investigativo, es un aspecto imprescindible en la elaboración de los planes de estudio y ha motivado a los docentes no solo a pensar en que parte de la ciencia se debe desarrollar en el proceso docente educativo en el aula sino también, que se debe analizar y dar igual prioridad a la vía o el método con que se les hará llegar ese contenido a los estudiantes.

    Por: María Magdalena Herrera de Hernández

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    1. Gracias María Magdalena, tu comentario complementa acertadamente la reflexión. En muchos aspectos, nuestro trabajo en cualquier nivel o modalidad del sistema educativo, debe estar guiado por la investigación, visto desde una acción-reflexión-acción. Esa práctica al enseñarle a sus estudiantes, los hará más metacognitivos, conscientes de las necesidades socio-comunitarias y les proveerá de ideas para generar acciones en pro de minimizar las problemáticas.

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  2. Leida Esther saludos cordiales.

    Comparto la frase de Mery Olson (1996): “Alentar a los maestros a ser investigadores es una forma de establecer un sentido de valía y dignidad, y de posibilitar un sentimiento de esperanza, capacidad y saber.”

    Esta autora admite la reflexión sobre la práctica, toda vez que existan maestros deseosos de investigar prácticas educativas para poder dignificar y revitalizar su propio trabajo. Aquí entra justamente la “Autoreflexión sobre la práctica”. Porque justamente según la autora,la práctica pedagógica se configura como un espacio para experimentar, compartir, aportar, construir, reconstruir, inventar, recrear, innovar… muchas cosas que le permitan al docente utilizar nuevas prácticas y experiencias pedagógicas.

    Según Olsol, el docente debe fijar su mirada en el aula; esta es una forma de proceder como maestro investigador porque se está preocupando por aspectos propios de su trabajo, los convierte en interrogantes, los reflexiona y los comprende. Así se logran más acercamientos y su quehacer cobra sentido.

    Me pregunto estimada Leida, de acuerdo a lo que has comentado: ¿estará el docente revisando sus concepciones docentes, su accionar pedagógico para asumir una nueva postura en el aula?

    Revisando en las ideas de Olson, de momento pienso que la reflexión sobre la práctica nos va a permitir interrogarnos sobre nuestro propio accionar en el aula, pero esa interrogación a mi manera de ver, requiere de cierto compromiso, de formación, de autoanálisis, de respeto por todo lo que hacemos, de amor, responsabilidad por nuestro trabajo. Esa misma reflexión nos va a permitir: cuestionar lo que decimos o no decimos; hacemos o dejamos de hacer; descubrir nuevos conocimientos; aceptar varios métodos en busca de la verdad; incitar a nuestros alumnos a preguntar, observar, reflexionar, interpretar y comprender el mundo sin fragmentarlo; buscarle el sentido a nuestra acción educativa; sentir curiosidad y asombro por todo lo que nos rodea; interesarnos no sólo por lo que enseñamos sino el por qué y para qué lo hacemos; en fin, cuando muchas de estas cosas realmente sucedan, el docente se encamina hacia la búsqueda de criterios de calidad, haciendo de su práctica un espacio propicio para la sensibilidad, la imaginación y la investigación.

    REFERENCIAS:

    Olson, Mary W. (1996). La investigación acción entra al aula, AIQUE, Argentina.

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  3. Saludos cordiales mi estimada Leida.

    Leyendo tu comentario, me llegan reflexiones sobre la calidad educativa en nuestras Instituciones Educativas.

    Entonces me puse a buscar opiniones. Te comparto lo siguiente:

    Revisando el Blog de Antonio Pérez Esclarín (2010) encuentro que el autor explica como “Lamentablemente, los avances en la cobertura no han sido acompañados de un mejoramiento sustantivo de la calidad de la educación… El autor sostiene que “... el principal desafío en Venezuela es avanzar hacia una mayor igualdad en la calidad, que garantice a todos los aprendizajes esenciales...”

    Nos sigue diciendo Pérez Esclarín que “Calidad para todos exige superar la “pedagogía de la pobreza”, es decir, pensar que para los pobres basta con un currículo poco exigente, y egresar alumnos sin las competencias y saberes necesarios para seguir estudiando o ejercer una profesión adecuadamente.”

    Sabias sus palabras, puesto que evidentemente esa “Pedagogía de la Pobreza” nos tiene sumidos en la degradación, la aniquilación más infame, triste, vil del hermoso acto de enseñar y aprender.

    Tomo las palabras de este autor, a quien admiro profundamente puesto que admite que nuestro sistema educativo lo que ha hecho es “hacer egresar a los estudiantes a costa de una menor calidad y eficacia de los procesos de enseñanza.” Esa es una realidad del tamaño del cielo. Es demasiado inmensa para cubrir. Y eso tiene un trasfondo más político que social y educativo. Pero de una política indecente, indigna que amenaza con destruir las futuras generaciones que han de formarse para el futuro venidero.

    ¿Qué futuro nos espera con esta generación que egresa de las instituciones educativas públicas hoy en día?, ¿acaso aprenden los estudiantes?, ¿son nuestros estudiantes de las instituciones públicas portadores de los valores más elementales, de principios éticos, morales, cívicos que realcen su Ser como ciudadanos?

    Te comento algo a mi manera de ver las cosas, aunque suene extremista, nuestra sociedad venezolana se derrumba ante nuestros ojos producto de la deficiente gestión educativa; de la práctica errada de programas, políticas y acciones educativas que han llevado al sector educativo a un pozo profundo, oscuro, donde abunda la ignorancia, los antivalores, la desfachatez.

    Hablar de calidad educativa en Venezuela, en nuestras Instituciones Públicas es hoy un desvarío, una ilusión. Tomando lo que dice Ortega (s/f) la calidad de la educación está determinada por dos componentes fundamentales: integridad y coherencia, por un lado, y por el otro eficacia. Entonces la educación a la luz de este autor, debe reunir condiciones de integridad, coherencia y eficacia.

    Habría que revisar, investigar a nuestras instituciones escolares para darnos cuenta de su calidad educativa, y si están cumpliendo su rol protagónico de formar al ciudadano que requiere la sociedad venezolana de manera íntegra, coherente y eficaz. Y en eso, tienen su gran cuota de responsabilidad todos los corresponsables, actores principales de la educación en Venezuela, bien especificados en el Capítulo II, Artículos del 17 al 23 de la Ley Orgánica de Educación (LOE, 2009).

    REFERENCIAS:
    Ortega, J. G. (s/f). Calidad de la educación. Universidad de Carabobo. Disponible: http://servicio.bc.uc.edu.ve/educacion/revista/a1n18/1-18-2.pdf [Consulta: 2016, marzo 22]

    Pérez Esclarín, A. (2010). El desafío de la calidad educativa. Disponible: http://antonioperezesclarin.com/2013/11/10/el-desafio-de-la-calidad-educativa/
    [Consulta: 2016, marzo 22]

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  4. Desde el título de tu escrito capta la atención.
    Es una realidad lo que plasmas allí, pero desde hace muchas décadas les invito a recordar, ¿cuál es el promedio que ha exigido la universidad para que ingresen los bachilleres a la carrera de educación? Desde el inicio, ¿se le ha dado la importancia al estudio de Educación? ¿Tenemos la exigencia como Medicina? por ejemplo. Siguen las preguntas, ¿Cuántas universidades exigen en el pregrado una tesis? Por allí se empieza a formar al docente investigador.
    Tal vez no todo es promedio, pero le daría la importancia que tiene a la carrera, porque al entrar a la universidad se supone que se estudia lo que se quiere, no lo que queda porque no me aceptan en otra carrera, lo he escuchado durante muchos años; entonces las políticas implementadas fraguan un destino, en este caso educativo.
    Para que se tenga calidad educativa, evidenciada en el egresado de la institución educativa, el primero con "buena o excelente calidad" debe ser el docente. El cual en el tiempo ha visto como su prestigio de forjador de futuro ha menguado, desde su remuneración hasta las condiciones de trabajo en general. Como políticas de inclusión, como lo han expresado de diferentes formas, han desvirtuado la calidad, se requiere de mucha inversión en el personal, para recuperar lo perdido. Se refleja en la consideración de padres y representantes, aunque estén con la educación de sus hijos, los consideran profesionales de tercera por su forma de dirigirse al docente, como inculcan el irrespeto con su actuar hacia la escuela y la práctica docente.
    Se tiene un gran reto en el directivo, enfocar las energías en actualización docente, en la reflexión en colectivo para que desde la convicción, desde la vocación se abran las posibilidades de crecimiento juntos, desde la investigación educativa en su institución.
    Pero por otra parte se tienen la necesidades básicas, que en un país como el nuestro en este momento está cada vez más difícil satisfacer. Los maestros lastimosamente están abandonando el aula para ejercer otros roles y las Escuelas de Educación en nuestras universidades se están quedando cada año con menos estudiantes.
    Ante las fallas en políticas públicas, las primeras estrategias pareciera que deben estar en el aula, con nuestros futuros egresados, desde nuestro actuar incentivar vocaciones.
    No es tarea fácil... pero viable...
    ¡Ánimo!

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  5. Para continuar mi anterior comentario, voy a referir a Paulo Freire, expresado en el video que María Magdalena publicó en su blog:
    "Sin poder siquiera negar la desesperanza como algo concreto, y sin desconocer las razones históricas, económicas y sociales que la explican, no entiendo la existencia humana y la necesaria lucha por mejorarla, sin la esperanza y sin el sueño...".

    Totalmente de acuerdo, así que a pesar del contexto, tenemos la tarea de mejorar desde nuestra práctica lo que tenemos de entorno educativo.

    Referencia
    http://mariamcabudare.blogspot.com.co/

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  6. Gracias Zora y María, sus opiniones sobre las reflexiones que realicé sobre el tema... Excelentes aportes y suscribo esa necesidad de reflexionar y comprender nuestra realidad, el ahora y visualizar una escuela que se corresponda con los cambios que la dinámica de la vida actual nos demanda. La educación es un derecho humano que debe estar al alcance de todos y de acuerdo al contexto, al igual que requiere de inversión constante para construir centros educativos, dotarlos, formar a los docentes permanentemente,...

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